
De un espejo a tu propio jardín infinito
Cuando está apagada, se presenta como un rectángulo con acabado espejo que aporta un toque decorativo discreto y sofisticado a cualquier espacio.
Al encenderla, el interior se ilumina suavemente y revela un delicado paisaje de flores y una mariposa suspendida, creando una sensación de profundidad y calma. La luz envuelve la escena y transforma el ambiente en un rincón acogedor pensado para disfrutar con tranquilidad.
Una experiencia creativa que se convierte en un recuerdo especial
Desde la primera flor que colocas hasta el momento en que la mariposa queda suspendida en su lugar, no solo estás montando una lámpara: estás creando algo personal.
Disfruta del proceso a tu ritmo, compártelo con alguien especial o entrégalo ya montado como un regalo único y lleno de intención.